Me parece ayer cuando me preparaba en la Trilce junto a Karen una amiga del cole, tenía 17 años de edad y todo un mundo por descubrir (ser hija única = sobreprotección), ir a la academia significó por fin algo de independencia, con ella, me fumé el primer cigarrillo - Capri - en un parque de Miraflores, con ella me escapaba al cine o de shopping - ver ropa tras las vidrieras como niñas pobres, porque solo me daban 3 soles al día - mientras en mi casa suponian que me quedaba en la biblioteca, fueron días inolvidables, Karen conoció ahí al que hoy es su esposo y padre de sus dos preciosas hijas, ingresaron juntos a Tecnología Médica en la San Marcos, yo, por otro lado ingresé a Ing. de Sistemas en la Federico Villarreal, la vida universitaria es otra historia y mas si es una pública, cada uno trae a la espalda una historia diferente, un mundo aparte que a golpes y a fuerza terminan mezclandose en las inagotables amanecidas, las fiestas, y las jamás olvidadas tardes chupisticas - puro yonque y ron de bajos origenes, no nos alcanzaba para mas - y la siempre omnipresente Tía Veneno que nos proveía de las grasientas y rochonchas hambuguesas a la salida, pero como todo lo bueno siempre llega el final, luego de cinco largos años logramos graduarnos y asi cumplir el sueño de nuestros pacientes padres, cada quien a seguido su camino, muchos están ahora en el extranjero, otros han puesto sus propios negocios, muchos como en mi caso formamos parte de la clase trabajadora dependiente que mes a mes espera impaciente el pago del esfuerzo mensual, la mayoría ya está casado y con hijos, nos vemos poco, pero intentamos unirnos de vez en cuando, ayer con el mayor esfuerzo del mundo logré juntar a 4 de ellos, Sonia, a quien no veía desde que salimos de la universidad, Harry, el popular gordo que toda promoción tiene - a 2 cursos de terminar la U la dejó y a ahora a recomenzado la vida universitaria en USIL - y Fer, mi esposo y ex compañero universitario a quien sería el colmo que no lograra ubicar, fue un almuerzo llenó de anécdotas en Señor Limón, seguido de un Café en el Starbucks, soñando con nuestros futuros aún algo inciertos y finalizamos con la infaltable tarde de cine - La Tierra Perdida - quienes leyeron mi primer Blogg, conclusiones similares ja!, en la noche antes de dormir sin querer hice un recuento de todo lo que estas personas de origenes tan diversos influyeron en mi vida, gracias a ellos superé muchos miedos, viví miles de experiencias y aprendí otro millón de cosas, por todo esto solo me queda decirles GRACIAS!!!, y que sin importar donde nos lleve la vida espero siempre saber aún a la distancia de todos sus exitos.
En la foto: Una de las últimas veces que estuvimos casi todos reunidos -Matrimonio de José
En la foto: Una de las últimas veces que estuvimos casi todos reunidos -Matrimonio de José


